Un valioso paso es el que está dando Carabineros con la puesta en marcha de un nuevo sitio web que permitirá a la ciudadanía acceder, de un modo hasta ahora inédito, a información policial relevante. A través del sistema (cuya completa implementación debiera concretarse durante esta semana), las personas podrán conocer la situación de cada una de las 186 comisarías territoriales del país: no sólo la zona que abarcan, el nombre y teléfono del oficial a cargo, los respectivos cuadrantes o las prioridades de la acción institucional en ese lugar, sino también estadísticas con la evolución allí de los delitos de mayor connotación social, incluidos antecedentes que hasta ahora se mantenían reservados al exclusivo ámbito de la inteligencia policial. Incluso, desde ya se puede visualizar en los respectivos «mini-sitios» mapas con información georreferenciada sobre el delito de robo con violencia y los lugares en que éste se concentra en cada área jurisdiccional, así como las zonas de control preventivo prioritarias. Además, se permite la interacción ciudadana, a través de comentarios y sugerencias.
El nuevo sistema merece destacarse desde distintas perspectivas. Desde luego, muchos de los antecedentes que se entregarán resultarán de evidente utilidad práctica para las personas, pero además permitirán a los vecinos contar con elementos objetivos para evaluar la situación delictual y la labor policial en sus comunas. Igualmente, a un nivel más macro, debiera favorecer una discusión más informada y no basada exclusivamente en percepciones respecto de los temas de seguridad pública. Ello constituye un importante ejercicio de transparencia, acorde con lo que cabe esperar de una policía moderna, la cual entiende el juicio ciudadano como un aporte esencial para mejorar sus prácticas. También debiera contribuir a ir superando una de las debilidades de las políticas de seguridad pública que desde hace mucho vienen señalando los especialistas, cual es la escasez de elementos y parámetros para evaluar la efectividad de las acciones que se llevan a cabo.
La iniciativa sigue los conceptos y se encuentra directamente vinculada con el Sistema Táctico de Análisis del Delito (STAD), impulsado por la Subsecretaría de Prevención del Delito y adoptado por Carabineros. Este apunta a gestionar los recursos policiales a partir de información detallada respecto de la situación en cada unidad territorial, un análisis profundo de ésta que permita determinar factores causales y la adopción de las acciones pertinentes destinadas a atacarlos, junto con la evaluación permanente de sus resultados, con miras a corregir fallas. Ello implica un desafío de proporciones para cada comisaría y sus respectivos oficiales responsables, sometidos así a una alta exigencia y obligados a la revisión constante de procedimientos. Experiencias como las de diversas ciudades norteamericanas, que han sido pioneras en esta materia y que ahora se intenta replicar en Chile, avalan el sistema. Una exitosa implementación de éste debiera contribuir a que noticias que parecen alentadoras en materia de seguridad pública, como las cifras dadas a conocer hoy por el Gobierno, se proyecten efectivamente en el tiempo.
Una policía moderna entiende el juicio ciudadano como un aporte esencial para mejorar sus prácticas. |